viernes, 31 de diciembre de 2021

Cierre de Transmisiones

 

Ha sido un 2021 terrible. Acá al menos me pude quejar sin que me dijeran nada malo, porque la gente que te rodea siempre se aburrirán de tus problemas, en serio, no te mientas, se aburren. En resumen, me dejó un amor justo en pleno duelo familiar, tuve problemas de otras cosas, conflictos, maldito año!!!!

Sí, maldito año.

Volví a este blog porque acá me puedo desahogar sin que nadie me juzgue (el que lo haga, se puede ir donde vino), y tuve pena, la tiré acá, sufrí, la tiré acá... porque he sufrido, pero ¿quién no sufre en estos tiempos?

Por eso, dejaré esto por ahora así, una nueva "vacaciones", de un tiempo, o sea, el 2022 no empezaré llorando ni recordando ni teniendo miedo de lo que he sufrido, porque quiero vivir mejor, quiero proyectarme, avanzar, viajar, conocer y ser feliz. Por eso, cierro transmisiones un rato luego de tres meses escribiendo y desahogándome en el único lugar que puedo sin que nadie comente (para mí es una ventaja en todo caso).

En todo caso, no está escrito en piedra esto, porque quién sabe, tal vez no sólo ponga cosas tristes, sino que también alegres; alguna vez lo hice, alguna vez lo fui.

jueves, 30 de diciembre de 2021

Después del descorche...

 

Sé que no me saludará tampoco en año nuevo. Una persona, me dijo: "uf, pero cómo no te dijo algo en navidad, sabiendo lo que estás pasando, hay valores, pienso yo...". Eso me hizo estar melancólico en dicha fiestas, pero ahora no. Ya no está, tengo que seguir y sí pretendo dar el abrazo a mi familia, como corresponde.

Y... también quiero darle un último mensaje. Sí, me dirás que es PÉSIMA IDEA, pucha que lo es, pero estoy aún en modo "quisiera, pero...". Los pro y contra son:

Pro:

  • No me dice nada, así que simplemente lo borró sin leerlo o lo leyó y le chupó un huevo, lo que confirma que no vale la pena ni siquiera como persona, porque, oye, un poco de conciencia..., así que me ayudaría a superarla.
  • Me dice un frío "gracias". Al menos, eso demostraría que tiene algo de amabilidad, que sea.
  • Puede que me diga algo de vuelta que cierre todo esto. Sí, busco cerrarlo, no acercarme (aunque NO LO CREAS).

Contra: 

  • No me dice nada, así que simplemente lo borró sin leerlo o lo leyó y le chupó un huevo, lo que me daría pena y rabia para finalizar el pinche año.
  • Me manda a la porra, y se pone a decirme cosas horrendas... en fin, el silencio es 90% más seguro que esta opción, pero puede ser.
Entonces, ¿qué busco dándole un último mensaje?

Cerrar como corresponde, despedirme como debe ser, no así, no odiando a alguien que fue tu compañero, según ella misma afirmaba, partner, viajero... etc. Navidad no la celebré y nadie me saludó, de hecho ni mis amigos, jaja, pero año nuevo, quizás, tal vez, no sé... la opción que más quiero es silencio o que me diga algo que cierre esto, ya que total, no es que la vaya a volver a ver para conversar, eso es IMPOSIBLE. No sé si me arriesgue, finalmente, pero de que lo estoy pensando e incluso ya redacté el mensaje, lo hice.

Mejor seguir lo que tu corazón te dicte, ya que estoy mareado de tanto gurú diciendo una cosa u otra, no, haré lo que se me cante: aunque eso signifique unas últimas lágrimas.

Vamos que se puede, nene, como dice el grande de Fusaro (a este gurú sí le compro todo!).

miércoles, 29 de diciembre de 2021

El paseo de un hombre solitario

 

Un hombre decidió salir, porque se sentía asfixiado dentro de su vida. De su casa, más bien, pero más bien de su vida, así que decidió ir a un lugar lejano, aislado, en donde pudiera estar él con sus pensamientos y penas. 

Llevó un par de libros, y se fue a buscar un lugar donde había sido feliz, con otra persona (que tampoco está en su vida), pero era un buen recuerdo y quiso ir. Tomó su bolso, sus libros, y se fue. Todo el día, hasta la noche, solamente la naturaleza y él, pensó. Buscó y encontró el lugar que quería, justo donde se manchó sus sandalias con barro, porque estaba recién mojado, y ella reía y se abrazaron, riendo juntos. Ella es un buen recuerdo, suspiró. Este hombre, ahora, trata de olvidar a otra persona, que fue... fue muy importante y doloroso. 

Ahora, veía ese rincón y sonrió. no quiso sentarse así porque era muy abierto, así que buscó otro rincón, más solitario, porque sabía que quería, necesitaba "botar" todo... llorar.

Obvio, el dolor se expresa.

lunes, 27 de diciembre de 2021

Pánico

Primero, entendamos qué es una crisis de pánico o ataque de pánico. Es un tipo de trastorno de ansiedad en el cual se tienen ataques repetitivos de intenso miedo de que algo malo va a ocurrir, generalmente te sientes "a morir". Me pasó un tiempo; coincidentemente con situaciones de extremo estrés, miedo, de "no aguantar más" y no saber qué hacer... relataré algunas, más que nada para pensar un poco el por qué me sucedieron (el orden sí que se me pierde...)

La primera, por un viaje, en donde tenía que hacer unas reservas y por temas de tiempo y del trabajo, no había podido verlas bien: entonces, mi ex me llamó ofuscada, que cómo era posible que no me hiciera responsable, que era un pendejo, que tenían que decirme las cosas como un niño y... ¡me cortó!, yo ahí, me sentí a morir, sumamente culpable, así que llamé a un par de amigos, me dieron ánimos, me dijeron que la dejara (lo mismo que me comentaron años más tarde, en todo caso), que me calmara y que nadie me podía hacer eso, menos si el viaje ¡era parte de una reconciliación!; pasado el mal rato, me di cuenta lo que realmente me pasó: falta de aire, dolor en el pecho, etc... Al día siguiente me habló, en la noche, pidiéndome perdón por su actitud.

En otra ocasión, yo estaba en el trabajo (uno muy potente que me tenía a full), y comenzamos a discutir por WA con mi ex, la verdad de las cosas que ni siquiera recuerdo qué fue por lo que estábamos peleando, al parecer era para vernos pronto y yo ese día no podía, algo así... de todas formas, algo solucionable e incluso, trivial si lo ves bien; bueno, esa vez me dio muy fuerte: no sentía los dedos, no pude escribir bien por el celular, me quería parar de la silla, de verdad que no podía, entonces, ella me llamó, no le pude hablar bien (sentí suelta la boca, como anestesiada...), y listo, tuve que salir, apenas, y sentarme en la plaza que estaba al frente de la oficina, a esperar que se me pasara y aprovechando que era la hora de almuerzo.
 
En ese momento, ella se dio cuenta, de hecho, me fue a buscar, pero no lo asumió como algo en el que ella estuviera involucrada, sino que lo achacó a mi estrés.. y sinceramente, yo tenía miedo de decirle que había sido por la pelea; fuimos a un médico, me dio unos remedios porque el dolor del pecho fue súper fuerte (luego supe que me tuve miocardiopatía por estrés, más adelante tuve que hacerme hasta exámenes al corazón porque de verdad me asustó). 
 
Ella me fue a dejar a la casa y me iba retando en el camino: medio débil pero más lúcido, le dije "pero déjame de retar, que esto en parte fue porque peleamos" (sé que debí ser más cauto, no hacerla sentir mal, como quieras... pero ¡es que ya era mucho!) y ella me miró con cara de querer tirarme a la calle, y le dije: "no más, por favor o mejor me voy solo", punto, desde ahí bajó un poco más sus ánimos de retarme en vez de cuidarme.

En otra ocasión, fue una salida con mi ex, todo había salido bien y había sido una buena cita. No llegué a imaginar que podría haber problemas, pero los hubo, todo cosas relacionadas a un conflicto anterior, que de hecho esa salida solucionaría (sí, otra reconciliación), en parte sentí que ella simplemente no quería dejar pasar el hecho de tener razón... en fin, da igual: la cosa es que antes de tomar taxi, sentí que ella estaba tan cerrada, se había enojado tanto, esto bien de repente, que yo me volví a sentir mal, y ahí ella me acompañó hasta que llegó el taxi, me fui, ella tomó el suyo y luego por WA me dijo: "si quieres que me aleje, yo entenderé, que estés bien".

Nunca olvidaré esa frase antes de intentar dormir con toda la adrenalina decayendo por mi cabeza... quizás, debí decirle que sí; pero cedí.
 
La última vez, fue saliendo con unos amigos. Estaba esperando en el metro a uno de ellos y veía la gente pasar, caminando, y me dio miedo, pavor, no sé, empecé a transpirar, moverme, ver por todos lados, quería irme, desaparecer, morir, matarme, que me mataran, que me desmembraran, que me sacaran el corazón, que este año nunca hubiera existido... menos mal mi amigo se demoró, porque mi rostro, era de cuidado, pero la gente, gris y desinteresada que pasaba por mi lado y me observaba, ni siquiera se dio cuenta de que alguien, cerca del andén, pensaba en qué momento dejar de existir... la gente es indolente, a veces...

Cuando pasas por estas situaciones, sólo te dan ganas de desaparecer, de morir, de dejar de sentir dolor y de descansar. Hay, quizás, un patrón común en todo esto, que debo saber manejar. El año se acaba, los males deberían irse, cambiar o mejorar, al menos. Ahora, soy yo v/s el mundo: no hay nadie más, nada más a mi lado para enfrentarlo y ese es un hecho que, a pesar de todo lo que estoy escribiendo, me da pánico.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Navidad Amarga

Dicen que es fundamental atraer "buenas vibras" y cosas así, para que de esa manera tú puedas sentirte mejor,  pero siempre va a depender de tu estado de ánimo general, y si no quieres, no te puedes obligar a estar bien, no lo estás y punto: lo importante es no "pegarse" en ese tipo de actitud, avanzar, etc.

Pero esta navidad, no me pidas eso.

No quiero celebrarla, no quiero hacer nada, quiero que sea un día como cualquier otro. Perdí tanto este año y saber que seguiré sintiéndome perdido las semanas que queden del mismo, es el peor castigo que estoy viviendo; aunque no sepa bien de qué estoy pagando... Ella, no me saludará ni hoy ni en año nuevo ni nunca más, y seguramente no se acuerda de mí, ¿y yo?, hoy, yo no puedo ser feliz, no solamente por su ausencia que, a final de cuentas, es y será siempre porque ella así lo quiso, sino por mi hermano... tantos golpes sólo hacen que en este momento, a esta hora, este día, en que espero (aunque sea un 0,1% de mí) un mensaje que JAMÁS llegará de alguien que en este momento está mil veces mejor que yo... ¿es acaso justo?

No, no lo es. Pero tampoco es justo hacer pasar por ese mismo dolor o desilusión a quienes me rodean; haré lo posible por acompañar a mi familia, y nada más, ellos comprenden cómo estoy, así que no hay presiones, pero sí quisiera que no se sintieran mal con mi bajo ánimo, nula capacidad de hablar y desgano que me han caracterizado estos últimos días.

Pero, el año se acaba y debo enfocarme en mí y en que, si así el destino lo espera, las cosas llegarán por sí solas: sí, es una navidad amarga, pero es una entre 35 que he tenido y muchas también han sido igual de tristes.

Avanza, suelta, deja ir...

miércoles, 22 de diciembre de 2021

La Princesa busca marido (de Jorge Bucay)

El siguiente relato, lo escuché en YouTube, al principio de una charla que me disponía a ver. Me hizo tanto sentido que compartirlo es lo mínimo que puedo hacer... porque siento que la reflexión final es de lo más acertada y si, estás en la disyuntiva aún de que si ese amor te hace/hizo/hará bien, pues, lee esto y tal vez lo entenderás un poco mejor... tal como yo lo hice.

Había una vez una princesa, que quería encontrar un esposo digno de ella, que la amase verdaderamente. Para lo cual puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día. Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro, al primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se fue.

Habían empezado el primero de enero, cuando entró diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un joven. Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente éste joven, que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365 días.

La princesa que había despreciado a todos, cuando vio que este muchacho se quedaba empezó a mirarlo, pensando, que quizás ese hombre la quisiera de verdad. Lo había espiado en Octubre, había pasado frente a él en Noviembre, y en Diciembre, disfrazada de campesina le había dejado un poco de agua y un poco de comida, le había visto los ojos y se había dado cuenta de su mirada sincera. Entonces le había dicho al rey:

lunes, 20 de diciembre de 2021

Mis primeras películas AKA Gracias, Bro.

 

La primera película que fui a ver al cine, fue "La Máscara", era chico, y fui con mi hermano. La 2da, fue "Casper" y también fui con él. Él me llevó porque le encantaban la Cameron Díaz y la Christina Ricci, así al menos me confesó. Siempre me mostraba películas, algunas súper raras, otras muy extrañas y otras definitivamente inentendibles: pero todas entretenidas. Finalmente, lo hacía para compartir algo que para él era muy importante.

Digo era, porque se fue. Ya no está mi hermano que además era mi amigo, hablábamos, me aconsejaba, yo trataba de hacer lo mismo... a la primera persona que le conté logros o cosas así, además de mi mamá, era a él. No importa si en las navidades no llegara con regalos, su presencia, abrazos y chistes eran suficientes.

También hubo malos momentos, pero éramos hermanos, y finalmente se superaban. La última vez que lo vi, me dio un consejo sentimental, que debí seguir mejor y que ahora mantendré. No quiero extenderme mucho sobre perder a un familiar, porque es un dolor que se lleva más por dentro, pero sí de una cosa: él vive en mi corazón, sé que me acompaña, que me ve y no quiere que sufra, que cuando le conté que me dejaron, me dijo "cómo no poder abrazarte"... en fin.

Fue una persona solitaria, pero sé que esté donde esté, me acompaña cuando estoy solo, cuando tenga pena, alegrías, logros... sé que estás porque cuando "te despediste", me dijiste "te quiero, Bro".

Yo también Bro, abrazo de gol y gracias.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

Una pequeña lista de defectos... (Parte 2)

 

La última vez, hice una lista de defectos, pero de parte de ella. Ojo, que lo hice pensando de la manera lo más objetiva posible, y en los últimos días, me he puesto a leerlas una y otra vez, para poder convencerme bien de que debo seguir alejado en contacto cero, alejamiento facilitado completamente por su eliminación virtual. Ahora, me toca a mí hacerme una lista de las cosas que hice mal en esta última relación, de tal forma de no repetirlas. A ver...

1- Cedí mucho en uno de mis sueños: siempre he querido formar familia, tener hijos, etc. No es que sea un ideal que he perseguido sin fin, pero sé que si sientes que encontraste a la indicada, pues ahí es. Ella siempre estuvo dubitativa, al principio lo comprendí y acepté, sin ningún problema, pero luego de ir avanzando el tiempo esta duda se volvió aún más enredada, sin embargo, cedí... demasiado, asimilando finalmente su "proyecto de vida", si es que había, y dejando de lado lo que siempre quise, incluso, dudándolo.
 
2-  Me enamoré del proyecto: conectado con el punto anterior, me adapté a ella. Esto, de primera, no está mal, es parte de ser pareja: adaptarse, sin embargo, cuando esta adaptación pasa por dejar debajo de la alfombra las cosas que realmente quieres o sientes que quieres, está mal y terminas sacándote de ti mismo.

3- Perdí la capacidad de comunicarme asertivamente: al principio, la aplicaba como debía ser, y de hecho, ella se daba cuenta de algunos errores. Pero, con el tiempo, sus actitudes y reacciones, sobretodo en las relacionadas con las peleas y conflictos eran tan extremas (ley del hielo muy amplia, bloqueo de WA, borrar de RR.SS., recriminaciones, juicios, etc.), que empecé a temer perderla (sí, así de tonto suena si lo lees bien) y comencé a aceptar todos los cargos que se me imputaban, con tal de no hacer crecer el problema, así que a sus ojos, siempre fui el culpable, de lo que fuera. Eso último no quiere decir que cuando realmente me equivoqué, las asumí como debía ser y todo bien. El resto, "bueno, sí, fui esto, fui esto otro, no peleemos más...", etc.

Esto propició lo del último y final término, de hecho, ya que fue un tema que siempre, pero siempre tuvo y tendrá en su mente: así seguramente se referirá con el "nuevo": "fue un pendejo, perdí el tiempo", qué sé yo. Si alguna vez supiera que ella ya no me daba seguridad (sí, los hombres también necesitamos sentirnos seguros).

4- Acepté que nunca quisiera decirme "te amo": no es que haya sido nunca tampoco, incluso fue la primera en decírmelo, y luego, pues que no lo dijo más. Siempre era: Que le costaba, que no estaba acostumbrada, que el "te quiero" era su "te amo", que no la presionara, que si no me bastaba con sus acciones, que si tenía que estarlo diciendo todo el tiempo para que le creyera, bueno, la excusa que quieras. Y yo, el bolas tristes, aceptaba, porque la entendía...

A toda persona que se lo cuento, me dice: "entonces, no te amaba, ya está". Y bueno, parece que tenían razón. Pero no dudo que me quería muchísimo, era preocupada cuando correspondía, aunque no en demasía, recordemos su lista de defectos.

5- Crisis de pánico sucedidas por conflictos: sí, suena un poco fuerte, pero así fue. La primera, por un viaje, en donde tenía que hacer unas reservas y por pega, no había podido verlas: la 1era vez que me dijo pendejo, que era una mierda... ¡me cortó!, yo ahí, me sentí a morir, luego caché lo que realmente me pasó: falta de aire, dolor en el pecho, etc... ¡debí haberme alejado! Gilazo. Igual, fue de las pocas veces que ella se dio cuenta de su error, el día siguiente me habló, en la noche, pidiéndome perdón. Día siguiente, en la noche.

Otra vez, fue una pelea por WA, yo estaba en el trabajo y ni siquiera recuerdo qué fue (nada sin mucha importancia) y me dio fuerte. Ahí ella se dio cuenta, de hecho, me fue a buscar, pero no lo asumió como algo suyo, sino a mi estrés. Me fue a dejar a la casa y me iba retando en el camino: cuento corto, le dije "pero déjame de retar, que esto en parte fue porque peleamos" (sé que debí ser más cauto y todo, pero no estaba bien) y ella me miró con cara de querer tirarme a la calle, y le dije: "no más, por favor o mejor me voy solo", punto.

Y recuerdo otra vez que... bueno, en fin, da como para una entrada a parte, ¿no crees?

6- Fui meloso y esperé lo mismo a cambio: sí, a veces era meloso y esperaba a cambio algo parecido. Desde el 1er 14 de febrero (uy, se viene el primero soltero en muchos años, espero no estar para ese entonces...) que no quiso celebrar porque lo encontraba ridículo, luego me fui resignando a que si le decía te amo o siempre pienso en ti, sus respuestas eran un "aww, lindo, muack" y sería. Por WA, sus respuestas, eran peores, un par de emojis y listo, date por satisfecho.

Luego, diría que yo no era detallista y de hecho, me dejaría por eso. Ok.

7- Mi paciencia: demasiada paciencia ante conflictos, desacuerdos, aceptar culpas (con lo que creo que ella jugó demasiado), etc. Eso hacía que ella volviera, yo creo, que no era tanto amor, sino más bien: "él me aguanta". De hecho, si le preguntaba "qué le gustaba de mí" (siempre me ha gustado que me digan piropos, en serio que sí y ella era pésima en eso) siempre decía "no sé... me tienes paciencia, me aguantas...". Lo dejo para el análisis.

8- Mi carácter: yo tampoco soy el tipo más pasivo, si me buscas demasiado, me enojo y mucho y suelo ser hiriente sin quererlo. Eso quiero cambiarlo, no me gusta esa parte de mí, me duele ser así. Luego, al menos en esta ex relación lo comencé a guardar, a dormir y sé que resultó bien, pero quizás, mermó el resultado final, al menos yo siento que sí...

9- No fui claro: conectado con el punto 3, debí ser claro con ella, decirle mis sueños una y otra vez (aunque pensé los sabía bien), decirle que aunque todo estuviera o se viera mal ahora, sí quería estar con ella, formar una familia (siempre le dije que éramos familia, los dos, por la complicidad, por la unión...), que quería vivir con ella, pero... conflictos, términos, indecisiones, problemas personales serios, todo eso me tiró hacia atrás. Quizás, ella no era no más y mi alma me lo estaba advirtiendo, pero me arrepiento haber dejado que pasara el tiempo de esta manera sin darle nada concreto, de verdad, es lo que más siento. Aunque ella no lo pidiera, aunque a veces ella no supiera qué quería de la vida... yo debí ser quien se lo aclarara.

Lo siento, acá sí siento que fui muy mala pareja.
 
10- No me autoproyecté como individuo: conectado con el punto 1, no concreté al 100% mis sueños, aspiraciones, independencia real, etc. No fue porque ella no me dejara, en lo absoluto, todo lo contrario. Eso, es poco sexy por donde lo mires, y suena a comodidad, lo sé. Pero no fue eso, fueron problemas, tantos, de mi vida, de la suya, de nosotros... todo eso me detuvo. Terminé siendo un timorato.

En fin. Estos son los puntos que más me reprocho y que espero no volver a repetir, porque aprendí, porque quiero crecer y quiero avanzar, aunque me quede poco tiempo, quién sabe...