lunes, 5 de julio de 2010

Historial de Conversación

Buscando una película que nunca encontré, entre todos los DVD que tengo, hallé algo que, generalmente no debe leerse. Menos cuando pasa tanto tiempo después de haberse hecho. Antes, no guardaba las conversaciones en messenger, no les ponía mucha importancia. Pero, ya hace un tiempo, las guardo y como respaldo datos, pues... las encontré.

Y leí un par. Y me hicieron darme cuenta de algo...

Me quiso. A su modo, con su estilo, podríamos decir... pero me quiso. Más de lo que otras han dicho querer. Se preocupaba mucho... más de lo que se ha preocupado cualquiera...

Era de verdad, a su modo, en su forma, pero de verdad...

Lástima. A la hora que me vengo a dar cuenta...

jueves, 1 de julio de 2010

Ya sé cuándo

Me he estado preguntando estos días, mientras veo rebotar la lluvia en mi ventana, cómo es que me enamoré de ti. Cómo es que llegó ese sentimiento. No fue fácil descubrirlo...

Tu frialdad, tu caracater fuerte, tu decisión, tu entereza, tu fuerza de voluntad, el reflejo de tu alma, esa risa nerviosa que no quiere demostrar que es feliz, aunque sea por unos instantes... no. Nada de eso.

Tu pelo corto, pero suave, tus ojos que reflejan cada sentimiento que tienes dentro de ti, esas manos pequeñas que solamente invitan a la compañía, tu impulsividad ante la adversidad... no. Tampoco.

Era algo mucho más simple que las cosas evidentes que te rodean. Fue una frase. Una pequeña frase, que me dijiste abrazada a mi, como una pequeña asustada por la noche oscura... cuando me dijiste...

"No me dejes nunca..."

Y eso es lo que siempre quise. Pero, a veces, hay cosas que ni yo mismo puedo controlar. Quisiera no dejarte nunca... quisiera volver a sentir esa sinceridad de tu parte, pero aunque la busque ya no está...

Es bonito recordar ese momento. Nunca olvidaré el día que me lo dijiste. Te veías tan vulnerable, tan tierna... tan sincera.

Siempre hablando en pasado. Qué lástima me da...

lunes, 28 de junio de 2010

En contra

A veces siento que hago cosas, la mayoría del tiempo, que no debería de hacer. O que, bajo otras circunstancias ni siquiera pensaría. O que siento que finalmente no valen la pena. De seguro no la valen. Porque no estoy en la mente de los demás para saber si de verdad soy valioso.

A veces siento que me esfuerzo sin necesidad... será parte de la inseguridad?

Tan inseguro me siento en lo que hago y en lo que no?

Tanto me duele aceptar las ganas que tengo de desaparecer?

Hace tiempo que no tenía tantas ganas de que me hagan desaparecer...

lunes, 21 de junio de 2010

Diploma

Hoy fui a buscar mi diploma. Solo. Me hubiese gustado ponerme de acuerdo contigo y decirte que nos juntaramos, me acompañaramos y estuvieramos juntos en el día. Que me acompañaras en algo que me hace tan feliz. Que estuvieras ahí.

Pero no. Tú ni siquiera existes.

Necesitaba que estuvieras ahí. Que me esperaras en el Metro, llamándome porque aún no llegaba. Luego de ir a buscarlo, te invitaría a una bebida y hablaríamos y nos querríamos. Principalmente, estaríamos juntos.

Pero no. Tú ni siquiera existes.

De ahí, almorzaríamos juntos y seguiríamos hablando tonteras juntos y riéndonos, acompañándonos... y compartiendo mi alegría, contigo...

Pero no. Tú ni siquiera existes.

Te necesito. Te necesito tanto...

martes, 15 de junio de 2010

Decadencia...

Increíble lo que puede decir una canción en determinados momentos de tu vida...
(Recomendado escuchar la canción, abajo, mientras leen)

Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
¿No saben que estás lleno de dolor, ya?
Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
La decadencia no es fácil, ¿verdad?

Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
¿No saben que estás lleno de dolor, ya?
Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
La decadencia no es fácil, ¿verdad?

Entonces, poco a poco comienzas a recordar todo en tu mente...
¿Porqué tu alma se ha congelado, y tu esperanza se ha secado?
Muerto por dentro,
Nunca lo suficiente como para olvidar que eres uno de los solitarios.
Poco a poco comienzas a recordar todo en tu mente...

Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
¿No saben que estás lleno de dolor, ya?
Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
La decadencia no es fácil, ¿verdad?

Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
¿No saben que estás lleno de dolor, ya?
Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
La decadencia no es fácil, ¿verdad?

Entonces, poco a poco comienzas a recordar todo en tu mente...
¿Porqué tu alma se ha congelado, y tu esperanza se ha secado?
Muerto por dentro,
Nunca lo suficiente como para olvidar que eres uno de los solitarios.
Poco a poco comienzas a recordar todo en tu mente...

Si te asusto ahora,
No huyas de mí.

No ves que he estado escondiendo mi dolor?!

Dije que si te asusto ahora,

No huyas de mí.

No ves que he estado escondiendo mi dolor?!


Entonces, poco a poco comienzas a recordar todo en tu mente...
¿Porqué tu alma se ha congelado, y tu esperanza se ha secado?
Muerto por dentro,
Nunca lo suficiente como para olvidar que eres uno de los solitarios.
Poco a poco comienzas a recordar todo en tu mente...

Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
¿No saben que estás lleno de dolor, ya?
Sí, ellos saben que te has lastimado en otra ocasión.
La decadencia no es fácil ¿verdad?

lunes, 24 de mayo de 2010

El mejor regalo que me han dado...

Me tomo la libertad de abrir un poco el paréntesis de este blog. Sólo porque esto es muy especial para mi.

Hace muchos años, estaba pasando por una muy buena etápa de mi vida. Todo era genial, todo estaba más que bien. Y justo, como solamente esas coincidencias que te dan el destino, se acercaba mi cumpleaños.

Entonces, llegó el día, era jueves. Lo recuerdo bien. Tenía clases en la mañana, pero había una ventana (un lapso de tiempo) en donde no habían clases. Era cercano a la hora de almuerzo. En ese tiempo, estaba con alguien. Y no podía creer lo feliz, aunque fuera con pequeños detalles que era con ella. Y ese día, también iba a haber un pequeño gran detalle.

Decidímos irnos a mi casa, que quedaba relativamente cerca de la U, para almorzar y de ahí volver. Allí me dio el regalo. Fueron, dos, si queremos verlo así. Personalmente, lo veo como un todo. Era una foto, que se notaba que había despegado de alguna parte, con algo escrito detrás de la misma. Y un regalito más pequeño, envuelto en un papel café, muy mono.

Leí primero la foto. Me dijo que la había mandado a imprimir (era su cantante favorita) y lo tenía en su pieza y que era algo muy especial para ella. Tan especial como era yo ahora para ella.

Cuando leí lo que decía, era algo tan sencillo, pero a la vez tan lindo, que, inevitablemente me sentí tan feliz, tan dichoso... solamente atiné a abrazarla, mientras me miraba con ojos expectantes. Esos maravillosos ojos...

El regalito pequeño, era un llavero de una serie que me gustaba mucho en esa época. Y que, justamente, yo mismo le había recomendado en su momento que viera. Súper ñoño puede sonar, pero... encontré que el detalle de buscarlo, el envoltorio, todo... era perfecto.

Esas dos cosas, más su compañía, sus palabras, su mirada... fue el mejor regalo que me hayan hecho en mucho tiempo y no hay nada que lo supere aún. Fue todo tan especial y ella estaba ahí.

Era tan feliz.

Aún tengo guardado ambos regalos. Obvio. Ni el paso del tiempo hace que los pueda ignorar. Tengo hasta el envoltorio, el otro día lo encontré de casualidad y estaba muy bien guardado.

Sólo puedo decirte (aunque jamás lo vayas a saber) gracias. Muchas gracias. Aún, aunque sea en un pequeño rionconcito de mi corazón te recuerdo y te quiero. Quizás pienses que cambié. Obvio, todos cambiamos. Pero esa personita especial está ahí y prefiere descansar. Gracias una vez más por éste y otros regalos que me diste, no materiales, si no que en mi interior.

Hay momentos que sólo basta recordar lo bueno. Y yo, ahora, recuerdo lo mejor.

Feliz (Auto) Cumpleaños... =)

sábado, 24 de abril de 2010

(Casi) Fin

Por un tiempo, se acabó. Lo dejaré así. Viviré más, escribiré menos... y pensaré más en mi, solamente en mi. Los demás, todo lo que te rodea puede llegar a ser importante. En su momento. Pero eso no significa que eso sea mi vida.

Dejaré en un paréntesis este lugar, olvidando las cosas que nunca serán, nunca fueron... y pensando más en lo que me depara el destino... ese destino que a veces es tan mezquino.

Lo que la vida me da en este momento, por ahora no puedo compartirlo con nadie. Lo que me falta a mi vida para ser totalmente perfecta es tan simple: compañía y amor. Pero no sentirlo... si no que lo sientan por mi... Es eso. Si tuviera esa pequeña pieza del rompecabezas, mi vida sería totalmente maravillosa.

Pero, si eso no pasa, no importará. Soy el arquitecto de mi propio destino y seguiré adelante el tiempo que sea necesario. Seré feliz con lo que tengo y seguiré adelante... las personas se van, lo real, lo verdaderamente real, siempre quedará.

Dejo esto aquí, escribo desde la mayor de las sinceridades (sin ambigüedades, sin miedos, sin rencores) y digo abiertamente que quiero. He querido, he amado. Y estoy amando... pero me cansé de eso.

Ahora, quiero que me quieran, me amen, me necesiten, me extrañen. Y eso el destino me lo dará mientras construyo mi vida.

Eso pienso ahora, esta noche, solo, frente al computador. Es el (casi) fin de este lugar. Un paréntesis. Tal vez vuelva, tal vez no...

Noches estrelladas, amor enfermizo, besos nerviosos, ojos hipnotizantes, rechazos dolorosos, fracasos fuertes, riesgos sin tomar, ilusiones sin sentido. Todo eso me llevo de recuerdo, mas no espero que esas personas que fueron parte de mi en esos momentos me recuerden. No importa más, sólo habrá un yo.

Espero, todo me salga bien. Si no, la solución sólo está en mis manos.

Gracias por aguantarme. De seguro volveré, si no, es porque aún no es el momento adecuado. Ojalá eso suceda cuando ya sea infinitamente... feliz.

jueves, 22 de abril de 2010

No sirvo para esto

De verdad no quiero sentir esto, no vale la pena. Quiero a alguien, pero ella no me quiere. De la misma forma al menos. Y nunca pasará. Y no me la puedo sacar de la mente, del corazón...

No sé qué me pasa...

Tal vez sea el momento, el contexto, no tengo idea... Ella no tiene la culpa. He sido yo. Solamente yo, el que no ha podido dejar de pensar en algo que le puede hacer daño... es donde me pregunto, porqué habría de hacerle daño querer a alguien?

No sé, no tengo la culpa, te juro que no tengo la culpa de sentir esto. Sólo pasó y sigue pasando y sigo pensando en que puede pasar algo y jamás volverá a pasar absolutamente nada. No quiero pensar más en eso...

Quiero escapar de eso. Debo alejarme de ti, porque si me sigo acercando, seguiré pensando en ti... lo siento tanto, tanto...