viernes, 28 de noviembre de 2008

Fácil viene...


Dicen que los amores fáciles, fácil vienen y fácil se van. Pues bien, tal vez esa famosa regla sea cierta, no solamente lo digo por experiencia propia (muchas veces vienen facilito... y se van igual de rapidito, jajaja...), sino que también porque es una tendencia en estos días.

Eso puede pasar por dos cosas, una, la persona que conoces se cambia de pareja como cambia de calcetín o dos no tienes la capacidad de retenerla. Entremedio pueden existir muchas otras variables pero dejaremos estas dos por ahora.

Tenemos entonces que pensar en que las personas están demasiado inestables, no les gusta quedarse al lado de una persona o son inseguras o tienen temores o les duele una muela o que se yo, la cosa es que te dejan y se van...

Lo otro sería pensar en que uno es el problema y no tiene las armas suficientes para retenerlo o tiene demasiados factores en contra como para tener a su lado a esa persona. Lo último es lo peor... supongo. Aunque todas las posibilidades son malas, es cosa de pensar!

Qué hago con sus inseguridades, y si no me las dice y si no quiere estar conmigo por como soy o encontró a otra persona, no soy atractivo, no la caliento... etc, etc, etc...

En resumen, amor fácil, fácil viene y fácil se va...: es cierto. Creo que es mejor tener paciencia aunque sea una larga paciencia... muy laaaaaaaaaaaaarga...

lunes, 24 de noviembre de 2008

¿Tanto así?


No pensé que podía estar tan mal. O equivocado. O en realidad no sé. Y seguir pensando en eso. De hecho lo último es lo peor de todo...

No debería pensar más que en otras cosas. Pero no puedo, ya sea porque soy un obseso de mierda o porque simplemente no tengo otra cosa en la cabeza. A pesar de que intento ver, hacer y ocuparme en otras cosas, no puedo. Siempre, en el fondo, pienso en... Y la cosa va mal, porque sería bueno que dejara de pensar en eso.

Pero de esto no me daba cuenta hace mucho, salvo acá donde más me desahogo. Pero hoy, entre tanto comentario que me hicieron he quedado pensando que estoy equivocado, enfermo y atrapado. No puedo salir de aquí. Aunque quiera, aunque lo prometa...

Así que creo que hay una forma que es arrancar. Irme. Dejar de ver, sentir y pensar. Eso tendré que hacer para definitivamente olvidar??? Tanto así???

No sé. No sé si podré salir, no sé si podré hacer nada. Sólo déjame, sal de mi mente y déjame en paz... por favor... dime que así será...

viernes, 21 de noviembre de 2008

Cambio Drástico


El año se acaba. Es verano. Sé que a lo lejos se avecina un cambio, el cual es el cambio de vida. De una vida que no tiene vuelta atrás. No volveré a ver a nadie más, nunca más. Y debo despedirme de todos o por lo menos esa es la intención. Es difícil, pero no imposible.

Con algunos es más difícil que con otros. Y también existen varios con los cuales no quisiera despedirme jamás. Pero lo hago igual, aunque duela, aunque sea imposible, aunque sea... lo último que haga.

No lo planifico, dejo que suceda y de repente me veo en un escenario nuevo para mi, que es el de desaparecer de la vida de quienes me importan. Y no me veo en ese escenario.

Cuando esto pase, cuando esto de verdad pase, no sé qué pueda hacer. No sé si seré capaz de afrontarlo o de aguantarlo... lo que sí sé es que sucederá. Es cosa de esperar este cambio drástico...

martes, 18 de noviembre de 2008

Y dele con lo mismo!


A ver, vamos por parte. Primero que todo, joven, usted no debería pensar en estupideces. Además de despreciar a quienes lo rodean (dos entradas antes) usted ha comenzado a pensar en cosas pasadas. No, exactamente no en cosas pasadas. En que las cosas vuelvan. Y eso, mi estimado joven, es peor que nada!

O sea, vamos por parte si le parece. No debe mirar esos ojos. Le hacen daño. Son engañadores. Como antes, pero ahora usted sabe a lo que va. Así que no vaya a ninguna parte. Escuche a la voz de la experiencia!!!

Sea maduro. No caiga, no caiga... que caer duele... sobre todo el porrazo!... No sea iluso... Tenga cuidado en donde se encuentra. Si ha pasado por tantas cosas, ya es hora que haya aprendido..., claramente usted es lo suficientemente inteligente para eso, no le parece?

Y por último. Cuando deje su cabecita fuera de "volver al pasado"... valore lo que sí tiene alrededor. Muchas veces, es lo último que queda y lo primero que se necesita...

domingo, 16 de noviembre de 2008

Taimado


Enojado conmigo mismo. En esa parada estoy. O sea, tengo que ser demasiado burro para pensar lo que escribí hace una entrada (¿sueno contradictorio? no, es rectificatorio). O sea, debí haber estado demasiado desilusionado de algo en específico y eso. De otra manera no me explico.

Es que ando con un genio de mil demonios ultimamente, que me hace decir y hacer cualquier cosa. Y eso me tiene mal... porque sé que es algo pasajero pero no sé cuanto irá a durar y me preocupa hacerle daño a la gente que me rodea por accidente. Porque eso puede estar pasando. O ya pasa. Y no quiero eso.

Una vez me dijeron que "trataba mal a quienes me aman y bien a quienes ya no". Y tal vez tengas razón mi pequeña... tal vez la tengas. Espero calmarme, por el bien de todos... si no, creo tener la solución perfecta a todo esto. Creo tenerla. Es sólo cuestión de tiempo.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Esfuerzos en vano


No vale la pena querer a nadie. Esa frase es tan potente como mentirosa. Porque siempre hay lugar para querer a tu familia o a ti mismo. A nadie más. Sí, a nadie más. El resto son personas pasajeras, sin ningún fin más que el de exigirte cariño para sentirse bien consigo mismas, tal como haces tú con los demás. Recuerda que la vida es circular...

Y cuando te esfuerzas en querer a alguien más de la cuenta, paf...!, no sirve de nada, de absolutamente nada. Porque a estas alturas y después de tantas cosas, estoy comenzando a darme cuenta de que nada vale la pena... y es algo que ya no es un pensamiento, es un sentir...

No me gusta estar en la situación en que estoy. Casi tranquilo, pero esforzándome en vano, totalmente en vano. Así me siento... que nada (ni nadie) vale la pena de verdad... solamente mi familia la cual desvaloro por fuera y valoro por dentro (difícil de explicar, de entender y de comprender por ahora)

Cuando me dicen que me quieren, ya ni les creo. A los demás. A esos que se acercan a decirte cosas que te hacen sentir bien, pero son placebos... Qué mal, cómo puedo pensar así? porqué siento así? ah...!!!

Bueno, tal vez sea una etapa. De lo que sí estoy seguro, es que a veces pierdo el tiempo. Como aquí y ahora...

jueves, 13 de noviembre de 2008

Irresistible


Me habían dicho muchas veces que hay cosas que no se pueden resistir. Esta es una de ellas. Es cosa de mirarla unos segundos y entenderás. A pesar de querer desviar la mirada es irresistible, por lo menos para mi. Bueno, no es que sea la cosa más maravillosa de este mundo, pero para mi lo es. Es sólo que no sé si está bien o no.

Es que tan solo mirarla me recuerda exactamente porqué me gusta tanto. Y eso me preocupa. Me preocupa porque cada vez que la miro o pienso en mirarla o simplemente la veo al pasar, me abstraigo de este mundo de manera tal que nada más existe. Eso igual puede ser extraño, aunque para mi ya no lo es.

Es cosa de pensar en que no hay nada más lindo que contemplar aquello que encuentras tan lindo... no hay nada mejor que pensar en eso... Unos segundos. Tan solo unos segundos son necesarios para que sientas que no hay nada más y seguir adelante en lo que estabas. Es así de simple.

Me gusta, pero no debería ser así. No debería ser así porque siento que no hay vuelta, siempre seré un simple observador, un observador de segundos, de nano-segundos más bien que deja en su retina la cosa más linda que existe, pero no lo dice, no lo cuenta, sólo lo siente.

Pero no puedo detenerme. Si quisiera ya lo hubiese hecho. Pero en fin, llegará el momento en que esa cosa tan linda deje de pasar por frente a mis ojos. Y cuando eso pase... entonces volveré a lo que estaba antes: mirando al techo de este hospital sin poder moverme.

domingo, 9 de noviembre de 2008

A pesar...


A pesar de todo lo que ha pasado. A pesar de todo lo que se ha dicho. A pesar de que las cosas son tan diferentes. El recuerdo. Ese que no te deja vivir tranquilamente, ese que se asoma cada vez que piensas que olvidas porque se encuentra más presente que nunca. Ese... ese maldito recuerdo.

La otra vez conversaba que tenía demasiada buena memoria y que recordaba cosas (y personas) que era mejor olvidar... Pero en ese momento me dijeron que no... que en algún momento eso iba a ser cosa del pasado. Que no volvería a recordar más esas cosas que tanto me dolieron, que tanto me gustaron y que tanto amé y odié a la vez. Que era cuestión de tiempo.

Pero aún no sucede nada. Nada de nada. Sigo recordando, sigo deseando... deseando que el pasado sea un puto presente que se desvanece frente a mi. Es que me enfrento a mi pasado todos los días.

Leo esto y es una declaración de un tipo que no ha dado vuelta la pagina. No es eso exactamente. Es que, la di vuelta. Pero está ahí. Detrás de todas las demás... y me gusta volver a ojearla de vez en cuando.

Sólo me queda esperar. Siempre espero. Esperar que deje de ver esa pagina. O que esa pagina vuelva a ser presente. Jajajaja... eso último sí que es chistoso...